Preparar el parto
Prepararse no significa intentar controlarlo todo

El parto es uno de esos acontecimientos que merece preparación y, al mismo tiempo, cierta capacidad para cambiar de planes. Puedes informarte. Puedes expresar tus preferencias. Puedes elegir quién quieres que te acompañe. Puedes preparar una bolsa impecable. Y aun así el nacimiento puede tomar un camino que no estaba escrito.
Prepararse bien significa precisamente eso: conocer tus opciones sin pensar que todo tiene que suceder exactamente como imaginabas.
El plan de parto
El plan de parto es un documento en el que puedes expresar tus preferencias sobre determinados aspectos de la atención durante el nacimiento.
- Acompañamiento
- Movilidad
- Posiciones durante el parto
- Métodos de alivio del dolor
- Preferencias sobre intervenciones
- Contacto piel con piel
- Inicio de la lactancia
- Otros deseos personales
No es un contrato rígido. Las circunstancias clínicas pueden cambiar y algunas decisiones deberán adaptarse para proteger tu salud o la del bebé.
Pero sirve para algo muy importante: hablar antes del parto de cómo te gustaría vivirlo.
El Sistema Nacional de Salud incluye el plan de parto y nacimiento entre sus herramientas de atención al parto.
Conoce el lugar donde vas a dar a luz
Si puedes, infórmate previamente sobre:
- Dónde debes acudir
- Teléfono de maternidad
- Acceso a urgencias obstétricas
- Política de acompañamiento
- Opciones de analgesia
- Disponibilidad de epidural
- Posibilidad de movimiento y diferentes posiciones
- Procedimientos habituales después del nacimiento
- Política de contacto piel con piel
- Qué debes llevar
Cada hospital puede tener procedimientos diferentes. Preguntar antes evita tener que descubrirlo todo mientras tienes contracciones.
La famosa bolsa del hospital
No hace falta preparar una mudanza internacional. Consulta primero qué proporciona el hospital.
Entre los elementos habituales pueden encontrarse:
Para ti
- Documentación
- Informes médicos necesarios
- Ropa cómoda
- Zapatillas
- Artículos de higiene
- Ropa para volver a casa
Para el bebé
- Ropa adecuada para salir
- Pañales si el centro los solicita
- Manta o arrullo según época del año
- Sistema de retención infantil adecuado para el automóvil
Y una recomendación bastante poco médica pero muy útil: no prepares la bolsa a las tres de la mañana entre dos contracciones.
¿Quién quieres que te acompañe?
La persona que te acompaña puede desempeñar un papel importante.
Puede ayudarte a:
- Respirar
- Moverte
- Mantener la calma
- Pedir información
- Recordar tus preferencias
- Simplemente estar
Conviene que esa persona también conozca cómo puede desarrollarse un parto.
El acompañante no necesita convertirse en obstetra en cuarenta minutos. Necesita acompañar.
Preparación física
Mantener la movilidad y la actividad física adecuada durante el embarazo puede ayudarte a llegar al parto en mejores condiciones generales.
Las clases de preparación al nacimiento también pueden abordar:
- Respiración
- Posiciones
- Suelo pélvico
- Relajación
- Cuidados del bebé
- Lactancia
- Recuperación después del nacimiento
Pregunta a tu matrona por los recursos disponibles.
Preparación emocional
También puedes sentir miedo.
Al dolor. A perder el control. A que algo salga mal. A una cesárea. Incluso a convertirte en madre.
Hablar de esos temores antes del parto puede ser mucho más útil que fingir que no existen.
MundoBebé te acompaña
No necesitas llegar al parto siendo una experta. Necesitas llegar informada, acompañada y sabiendo que puedes hacer preguntas. El resto lo iréis haciendo paso a paso.
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Los contenidos de MundoBebé tienen carácter divulgativo y educativo y no sustituyen las indicaciones de tu equipo obstétrico. Los protocolos pueden variar según el embarazo, el hospital y las circunstancias clínicas. Ante una urgencia o cualquier síntoma que te preocupe, contacta con tu maternidad o solicita asistencia sanitaria.
